El SIDA No Es Una Enfermedad Infectocontagiosa
El Pequeño Periódico, Edición No. 46 de Marzo
de 1996
I. SIDA y Estresantes Incremento Mundial de
Stresantes Inmunológicos
Cinco tipos de estresantes inmunológicos pueden alterar el funcionamiento
del sistema Inmunológico: estresantes químicos, físicos, biológicos, mentales
y nutricionales.
Ellos provienen de la contaminación ambiental, ocupacional y social;
de las condiciones de vida como por ejemplo de la drogadicción, promiscuidad
sexual, dietas y condiciones terapéuticas tales como antibioticos, inmunomodulares,
AZT y otros quimoterapéuticos.
Diferentes hechos ilustran un incremento significativo de estresantes inmunológicos en las últimas décadas, así como su diversidad dentro de países y continentes. Este incremento puede percibirse claramente midiendo la cantidad misma de estresantes o por determinación de sus efectos sobre el sistema inmunológico. Hay un obvio aumento mundial de la frecuencia de alergias, enfermedades autoinmunes, tumores y enfermedades infecciosas.
Además del incremento constante de los estresantes de la contaminación ambiental, las personas a riesgo de desarrollar el Sida están siendo sometidas a muchos estresantes inmunológicos. Por ejemplo, los hombres homosexuales drogadictos están expuestos a alcohol, drogas, afrodisíacos, semen, enfermedades venéreas, otras infecciones, tratamientos antiinfecciosos, estrés mental, malnutrición. Los drogadictos intravenosos están expuestos a químicos tóxicos, infecciones de transmisión sanguínea, tratamientos antiinfecciosos, estrés mental, malnutrición. Los drogadictos no intravenosos y los alcohólicos están expuestos a tóxicos químicos, infecciones oportunistas, tratamientos antiinfecciosos, estrés mental, malnutrición. Las prostitutas están expuestas a semen, alcohol, enfermedades venéreas, tratamientos antiinfecciosos, malnutrición, estrés mental. Los recién nacidos de madres drogadictas y de madres malnutridas están expuestos a tóxicos químicos, infecciones congénitas, tratamientos antiinfecciosos, malnutrición fetal. Los hemofílicos están expuestos a sangre, factor VIII, infecciones oportunistas, tratamientos antiinfecciosos, estrés mental. Las personas sidafóbicas están expuestas a estrés mental, medicamentos preventivos. Las comunidades de Äfrica Central y del Caribe están expuestas a malnutrición, infecciones oportunistas, parasitosis, tratamientos antiinfecciosos y antiparasitarios, estrés mental. Los negros e hispanoamericanos en Estados Unidos están expuestos a estrés mental, malnutrición, alcohol y otras drogas. Las personas a riesgo de Sida por ocupación, pueden estar expuestas a tóxicos químicos, estresantes electromagnéticos, otras radiaciones, agentes infecciosos, estrés mental, dietas.
II. SIDA y Estresantes Una Propuesta para la Patogénesis del SIDA
A nivel fisiológico, el Sida puede explicarse como una alteración degenerativa y progresiva de las diferentes células y reacciones matabólicas inmunes, secundaria a exposiciones múltiples, repetidas y crónicas a estresantes inmunológicos. Esta degeneración puede ser causada por un efecto inmunotóxico de los estresantes sobre las células inmunocompetentes. También puede ser el resultado de un efecto inmunogénico debido a sobreestimulación y sobreactivación de las células inmunológicas.
Muchos estresantes de origen químico y biológico pueden tener un efecto inmunogénico sobre las células y funciones del sistema inmunológico. Adicionalmente, los estresantes de origen físico, mental, nutricional y nuevamente los de origen químico pueden tener un efecto inmunotóxico sobre las mismas células y funciones inmunológicas.
A nivel molecular, el Sida es el resultado de alteraciones de las células inmonocompetentes y de las reacciones metabólicas inmunológicas debido a un exceso de radicales libres.
En la actualidad hay dos escuelas de pensamiento para explicar la patogénesis del Sida. La gran mayoría acepta al Sida como una enfermedad viral de transmisión sexual o sanguínea. Un creciente número de investigadores asociados a "Grupo para la reconsideración científica de la hipótesis VIH-SIDA", propone que el Sida no es una enfermedad infecciosa sino el sindrome tóxico-nutricional. Las investigaciones acá presentadas hacen parte y sustentan la segunda posibilidad.
Se recomienda que en lugar de insistir en investigaciones dentro de
la hipótesis VIH-SIDA, que no ha brindado ningún beneficio público después
de 13 años y billones de dólares gastados, nos concentremos en investigar
hipótesis alternas sobre la patogénesis del Sida.
III. SIDA y Estresantes Una Propuesta para la Historia Natural del SIDA
El sindrome de inmunodeficiencia adquirida es una consecuencia de efectos degenerativos tóxicos e inmunogénicos a estresantes inmunológicos.
El debilitamiento de las tres funciones básicas del sistema inmunológico:
defensa, vigilancia y homeóstasis es traducido clínicamente en una variedad
de infecciones oportunistas, tumors y alteraciones metabólicas. Si las acciones
de los agentes estresantes sobre el huésped no se suspenden y si por el contrario
el paciente es medicado con sustancias que actúan potencialmente como estresantes
químicos, un estado mayor de activación inmunológica y toxicidad aparece,
con un incremento progresivo de necesidades nutricionales concomitante con
mayores alteraciones metabólicas. Como consecuencia, las etapas avanzadas
del Sida se caracterizan por malnutrición y alteraciones metabólicas severas,
las cuales llevan al paciente a un estado irreversible con muerte eventual.
Inspiradas en esta historia natural, se propone nuevas medidas terapéuticas y de prevención del Sida.
IV. SIDA y Estresantes El Verdadero Significado del VIH
Un retrovirus denominado VIH ha sido asociado a muchas personas con
Sida y a riesgo de desarrollarlo. Debido a esta asociación, dicho virus fue
postulado como causa del Sida, lo cual ha sido oficialmente aceptado desde
entonces. Se propuso que el VIH destruía el sistema inmunológico matando los
linfocitos T. También se propuso que una vez positivo para anticuerpos contra
el VIH, el individuo desarrollaría el Sida en el futuro. Sin embargo, ninguno
de estos postulados ha sido comprobado después de más de una década de intensas
investigaciones. Incluso si tal asociación fuese real, hay que recordar que
asociación o correlación no son sinónimos de causalidad.
El VIH por sí mismo no es suficiente ni necesario para que el Sida se desarrolle. Hay un número creciente de pacientes con Sida en el mundo que no están infectados con el VIH.
Sin embargo, en las personas con Sida o a riesgo de desarrollarlo, siempre se puede demostrar la presencia de una variedad de estresantes inmunológicos. Esto sugiere fuertemente que los estresantes inmunotóxicos e inmunogénicos descritos en "Sida y estresantes I, II, III" son, en efecto, suficientes y necesarios para causar el Sida.
La presencia del VIH en el Sida podría ser explicado como oportunismo
viral o como un marcador de inmunodeficiencia. Adicionalmente, la ocurrencia
del VIH en el Sida, así como la presencia de otros retrovirus en otras enfermedades
del hombre y de los animales, puede ser una clave para el origen de los virus
en la naturaleza. Se describe acá el soporte científico para la posibilidad
de que los estresantes de las células vivas actúen como inductores de virus.
De tal manera que los virus aparecerían en la naturaleza como una consecuencia
de las acciones de una gran variedad de agentes estresantes sobre células
vivas de los diferentes especies.
NOTA: El doctor Giraldo sustenta sus investigaciones con más de 900 referencias
de la literatura científica y todo hace parte de un libro en edición: "SIDA
Y ESTRESANTES"
Roberto A. Giraldo
www.RobertoGiraldo.com
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