SIDA: Crisis en el Método Científico

El Pequeño Periódico Edición No. 49 de Mayo de 1997

CARTA ABIERTA DEL DOCTOR ROBERTO GIRALDO M. A LOS INFECTOLOGOS DE ANTIOQUIA

VEAMOS LAS DOS CARAS DE LA POLÉMICA:

Documento No. 1

Carta de los infectólogos de Antioquia publicada en uno de los periódicos de Medellín, Colombia en octubre de 1996:

Hemos visto con profunda preocupación el amplio cubrimiento dado por El Colombiano a las declaraciones del doctor Roberto Giraldo M. en su artículo del pasado 23 de octubre. Indudablemente no deja de ser atractivo presentar en la forma que se hizo, opiniones tan controversiales como las de él, sin embargo, esas opiniones, aparentemente sólidas, pero sin suficiente fundamentación científica, causan serio desconcierto entre los lectores y provocan un retroceso grave en lo que las autoridades sanitarias del país hayan podido lograr con su campaña educativa de los últimos años. Una gran proporción de los asistentes a sus diferentes conferencias y lectores del periódico está constituida por personas jóvenes, las más vulnerables y con mayores riesgos, y quienes por sus especiales circunstancias y su natural disposición a confiar en aquellos mayores que parecen objetivos y hablan con autoridad y vehemencia, aceptan como cierto no lo que se demuestra, sino lo que les luce más atractivo. Las discusiones en los claustros son necesarias y sanas para el aprendizaje, pero deben llevarse antes a cabo entre profesionales de igual nivel científico y académico, de tal manera que conceptos como éstos sean ampliamente discutidos antes de hacerlos públicos a la comunidad.

Lo anterior nos obliga a hacer las siguientes precisiones que se basan en nuestra experiencia personal y la lectura juiciosa y disciplinada de las publicaciones serias y de reconocido prestigio, que consagran el conocimiento universal:

• El sindrome de inmunodeficiencia adquirida SIDA, tiene una relación inequívoca de causalidad con el virus de la inmunodeficiencia humana, VIH. La absoluta mayoría de los pacientes que sufren la enfermedad portan el virus. Existe un número importante, pero proporcionalmente muy pequeño en relación a los infectados por el VIH, en quienes a pesar de sufrir una enfermedad semejante no ha podido desmostrarse la presencia del virus, pero ésto de ninguna manera invalida la contundencia evidencia de su carácter infeccioso, sino que estimula la necesidad de buscar en este subgrupo de pacientes posibles nuevos agentes, infecciosos o no, que en ellos desencadenan la enfermedad.

• El virus ingresa al cuerpo de diversas maneras: por transfusiones, contacto con sangre y secreciones contaminadas, transplante de órganos provenientes de donantes contaminados, etc. pero la gran mayoría de las infecciones se adquieren por relaciones sexuales.

• Unas pocas semanas después de la infección aparecen algunos síntomas como fiebre, malestar general, agrandamiento de ganglios linfáticos, etc., pero su carácter inespecífico hace que se confundan con los de otras enfermedades, y luego desparecen espontáneamente. Esta circunstancia hace que las personas afectadas no le den importancia y después posible que no recuerden el episodio.

• El virus permanece en el cuerpo y continúa miltiplicándose por largo tiempo, a veces por años, antes de que se haga aparente el daño a los mecanismos de defensa. Ese daño afecta especialmente a los linfocitos T CD4, unas células necesarias para la integridad de la respuesta inmunológica frente a ciertas infecciones.

• Cuando la alteración de la inmunidad ha avanzado hasta cierto límite, se presentan enfermedades causadas por parásitos, hongos, bacterias y virus, que usualmente no afectan o afectan de una manera mucho menos grave a las personas sin transtornos inmunológicos. Igualmente estos pacientes sufren ciertos tumores especiales y poco frecuentes en la población general.

• La progresión de la enfermedad puede medirse determinando con exactitud por medios muy sofisticados pero precisos y fidedignos, el número de unidades virales presentes en la sangre o en las células afectadas (carga viral) y el número de células responsables de la respuesta inmune (linfocitos T CD4), el cual va disminuyendo progresivamente.

• La persona infectada es contagiosa en todo momento y puede transmitir la enfermedad a las susceptibles aún en períodos en los cuales no tiene síntomas. En otras palabras, los portadores del VIH que todavía no tienen enfermedad representan el riesgo más importante, porque tienen un estado físico normal y no saben que están infectados o sabiéndolo no se preocupan por no contagiar a los demás y pasan desapercibidos.

• La transmisión de la infección se hace de persona a persona mediante relaciones sexuales (homosexuales masculinas y heterosexuales, de hombre a mujer y de mujer a hombre). Acá se hace evidente que son más susceptibles los jóvenes, los cuales son sexualmente más activos y menos cuidadosos. También puede hacerse a través de transfusiones de sangre completa o sus derivados, transplante de órganos obtenidos de pacientes infectados, o mediante el contacto con líquidos orgánicos especialmente si éstos están contaminados con sangre. Durante el embarazo, las mujeres infectadas pueden transmitir el virus al feto. Es cierto que una proporción de personas que se exponen repetidamente al virus no se infectan, lo que es usual en la inmensa mayoría de las enfermedades infecciosas, pero no es posible definir con anterioridad quienes se contagiarán y quienes no.

• Hasta el momento, la infermedad es incurable y mortal. Hay reportes excepcionales de niños que nacieron infectados y se curaron sin tratamiento y existe un pequeño porcentaje de pacientes infectados cuya enfermedad parece no progresar o progresa muy lentamente, los cuales han sobrevivido por muchos años, pero este no es el caso de la grandísima mayoría. Los tratamientos con medicinas especiales y específicas se usan para disminuir la carga viral y para disminuir su impacto sobre el sistema inmune. También se usan antibióticos específicos para curar o controlar las infecciones secundarias. Todas estas medidas han logrado prolongar la vida en forma importante y mejorar su calidad, pero como ya se afirmó, no se han logrado curaciones. Hasta el momento no hay vitaminas ni alimentos especiales que cambien el curso de la enfermedad.

• Fuera de la violencia y las guerras, esta es por mucho, la epidemia más grave que ha afectado a la humanidad en tiempos recientes. Según algunos reportes, han muerto más de nueve millones de personas. En la actualidad existen aproximadamente 30-40 millones de enfermos; muchos de ellos constituyen parejas jóvenes, con hijos que pronto se quedarán sin padres. Esos niños, serán al comienzo del próximo siglo más de tres millones de huérfanos de padre y madre, una proporción considerable de ellos también enfermos, casi todos habitantes de países pobres, sin recursos emocionales, físicos o económicos para enfrentear la tragedia.

El SIDA no es cosa simple, ni permite especulaciones que nos desorienten. Se ignoran muchas cosas acerca de esta peculiar y monstruosa epidemia, pero se saben también muchas otras. Se conoce el agente causal, se conocen los medios de transmisión y se conoce el pronóstico actual de los pacientes. También se puede calcular el impacto social y económico que producirá la muerte de una inmensa proporción de la población joven de la tierra, especialmente de los países en desarrollo. Gente que ya se había incorporado a la fuerza laboral o se preparaba para hacerlo, desaparecerá y con su ausencia cambiará el esquema social y productivo de las zonas más necesitadas.

Todo nuestro esfuerzo, no sólo el de los trabajadores de la salud, sino también el del Estado y los medios de comunicación social, deben dirigirse a una campaña vehemente, ininterrumpida, que logre lo único posible para disminuir el número de nuevos casos: Educación. educación en todos los niveles: familiar, escolar, universitaria, laboral, social, todos los días, y cada que se pueda.

Atentamente,

EDUARDO LEIDERMAN W., Jefe del Servicio de Enfermedades Infecciosas, Departamento de Medicina Interna, Universidad de Antioquia. -LAZARO A. VELEZ G. Presidente de la Asociación Colombiana de Infectología, Capítulo de Antioquia.

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NOTA: (*) Esta Carta fue dirigida a Marleny Vélez, periodista de El Colombiano, el 25 de octubre de 1996. Copia de ella fue enviada por los autores al Dr. Roberto Giraldo.

Documento No. 2:

CARTA ABIERTA DEL DOCTOR ROBERTO GIRALDO M. A LOS INFECTOLOGOS DE ANTIOQUIA. Nueva York, Diciembre de 1996.

SIDA: Crisis en el MÉTODO CIENTÍFICO

Mil gracias por enviarme copia de la carta suscrita por Ustedes a la periodista Marleny Vélez, de EL COLOMBIANO, a raíz de la publicación que acerca de mis puntos de vista sobre el SIDA publicara dicho periódico recientemente. Como es de su conocimiento, la mayor parte de su misiva fue publicada en la edición del 28 de octubre del mencionado diario.

En su carta manifiestan su "profunda preocupación al amplio cubrimiento dado por EL COLOMBIANO a las declaraciones del doctor Roberto Giraldo" y afirman en dicho documento que "El sindrome de inmunodeficiencia adquirida SIDA, tiene una relación inequívoca de causalidad con el virus de la inmunodeficiencia humana, VIH". Aseguran además ustedes, que nada invalida la contundente evidencia del carácter infeccioso del SIDA.

El objetivo de esta carta abierta no es explicar todos los hechos científicos existentes en contra de que el SIDA sea una enfermedad infecciosa. Pretendo solamente hacer un marco general como introducción justificatoria, a la invitación que les haré más adelante.

"Desde un principio vi el error"

Hace nueve años me vi obligado a dejar mi país para evitar una reclusión en un hospital mental, al cual me quisieron llevar algunos de mis colegas de Medellín, cuando advertí en varios auditorios académicos de la Facultad de Medicina de la Universidad de Antioquia, del Hospital Universitario San Vicente de Paúl y de la Clínica León XIII del Seguro Social, sobre el error que se había cometido al considerar el SIDA una enfermedad infecciosa. Desde un principio vi y entendí al SIDA como un sindrome degenerativo tóxico nutricional.

A esa convicción había llegado después de estudiar la literatura científica disponible en aquel entonces y después de ver algunos pacientes con SIDA. Mientras más estudiaba los reportes iniciales sobre el nuevo sindrome promulgados por el el Centro para el Control de Enfermedades, CDC y los informes sobre el supuesto agente etiológico del SIDA, el VIH, emanados del Instituto Nacional de Cáncer y acogidos por el Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas y por el CDC de los Estados Unidos, más me convencía de que se había cometido un error grave. Ninguna de la explicaciones que se daban acerca del SIDA como enfermedad infecciosa, aún en revistas de tanto prestigio como "Science" y "Nature", tenía lógica de acuerdo a mis conocimientos sobre enfermedades virales en particular y sobre enfermedades infecciosas en general.

"Revisé los conceptos básicos"

Pensé que tal vez se me había olvidado la infectología y la epidemiología, o que quizas mis conocimientos fueran ya obsoletos. Revisé entonces los conceptos básicos de la microbiología, virología, inmunología, biología molecular y los de la epidemiología. Mientras lo hacía y lo comparaba con las explicaciones dadas en publicaciones científicas sobre el SIDA como enfermedad viral, más argumentos encontraba a favor de que sí se había cometido el error. Traté, hasta más no poder, de convencerme a mi mismo de que yo era el equivocado; pues me era difícil aceptar que se hubiese cometido un error de tal magnitud, de lo cual no había precedente conocido en la Historia de la Medicina.

"Descubrí al hereje del SIDA"

Al no saber de nadie en el mundo que tuviera una convicción semejante, llegué incluso a pensar que tal vez yo estaba loco, como lo afirmaban algunos colegas de Medellín. Fue así como en 1988, cuando trabajaba como asistente de investigación del SIDA, en Miami, ya estaba dispuesto a entregarme a los siquiatras, cuando apareció en "Discover" un artículo sobre el retrovirólogo Peter Duesberg, director del Departamento de Biología Molecular de la Universidad de California, en Berkeley, y miembro de la Academia Nacional de Ciencias de los Estados Unidos. Se informaba en dicho artículo cómo a Duesberg se le llamaba el hereje del SIDA, por venir afirmando en publicaciones científicas desde 1987, que el VIH no era ni podía ser el agente causal del SIDA. Ya no era yo el único despistado. Rápidamente fueron apareciendo otros investigadores con una visión no infecciosa del SIDA, en Estados Unidos, Europa, Australia, Asia, Africa y Suramérica.

Fue de esta manera como se fue conformando un grupo de disidentes de la corriente mayoritaria internacional sobre el SIDA. En la actualidad, hay virólogos, biólogos moleculares, microbiólogos, epidemiólogos, clínicos, a quienes nos queda imposible entender el SIDA como una enfermedad infecciosa. Hace cuatro años se creó en California el "Grupo por el Replanteamiento Científico de la Hipótesis VIH SIDA" ("Reappraising AIDS"). Hoy contamos con unos quinientos investigadores de muchas disciplinas, en todos los continentes. Cada día se unen nuevos investigadores a nuestro grupo. Incluso se han unido a nosotros varios Premios Nobel. El Dr. Kary Mullis, por ejemplo, es un miembro muy activo de "Reappraising AIDS". El ganó el Premio Nobel de Química en 1993, por descubrir la reacción en cadena de polimeraza PCR, tan en boga hoy entre los seguidores de la hipótesis infecciosa del SIDA, por ser con ella con la que se pretende medir lo que ellos denominan "carga viral".

"Duesberg es el líder del grupo"

A pesar de la censura infringida a nuestro grupo especialmente en Estados Unidos, hemos estado planteando nuestros puntos de vista y argumentos en contra del SIDA como enfermedad infecciosa, en publicaciones y reuniones científicas. El Dr. Peter H. Duesberg es el líder del grupo en publicaciones internacionales, tanto desde el punto de vista de la cantidad de sus argumentos, como de la calidad de los mismos. Es por ello que Duesberg merece y debe ser estudiado.

En un principio me atormentó terriblemente no poder entender el porqué y el cómo se había llegado a un error de esta envergadura.

¿Por qué se cometió el error?

Hoy entiendo que el error acerca de la etiología del SIDA, se cometió debido en parte al exceso de teoría infecciosa o prejuicio microbiológico en la mente de investigadores, profesionales de la salud, periodistas y en el público en general. Este prejuicio proviene de la exageración de la teoría germinal promulgada por Pasteur y Koch, la cual brindó a su debido tiempo, mucho beneficio a la medicina. Desafortunadamente, hoy se sigue pensando como a finales del siglo pasado, que todo es infeccioso, que todo se contagia y que debe haber un microbio que lo cause. Vale la pena darle una mirada cuidadosa a la nueva revista del CDC: "Emerging Infectious Diseases" y al documento escrito por el mismo instituto en 1994: "Addressing Emerging Infectious Diseases Threats: A Prevention Strategy for the United States"; ambos son un buen ejemplo de lo que yo denomino prejuicio microbiológico. El mundo se preparó a través de un siglo de pánico a los microbios, para cometer el error acerca de la etiología del SIDA. No había manera de evitarlo.

Prácticamente nadie se percató de que las circunstancias en que vivimos a finales del siglo XX son muy diferentes a las circunstancias pasteurianas en que se vivía a finales de siglo pasado. Hoy en día lo común son la enfermedades debidas a las exposiciones múltiples, repetidas y crónicas, a un número cada vez más creciente de agentes estresantes. Estos agentes pueden tener origen químico, físico, biológico, mental y nutricional. Todo indica también, que nadie se dio cuenta que las circustancias nuevas que rodean a los grupos de personas que desarrollan SIDA hoy, son sus exposiciones involuntarias y muchas veces voluntarias a través de su estilo de vida, a agentes estresantes inmunológicos. Les pareció más lógico que la circunstancia nueva fuera la mutación de un virus de primates africanos, el cual habría comenzado a invadir a los humanos y a transmitirse entre ellos por medio de sus relaciones sexuales. Pero esto no tiene ninguna lógica, pues no se compagina con la realidad.

"Hay una crisis en el método científico"

Otro de los hechos que más favoreció llegar al error cometido, está en las fallas en la metodología investigativa. Todos los postulados en que se basa la teoría infecciosa del SIDA están plagados de errores metodológicos. La forma cómo se describe lo que los defensores de la hipótesis infecciosa del SIDA denominan "inmunopatogénesis de la infección VIH-SIDA", "historia natural de la infección VIH-SIDA" o las "manifestaciones clínicas de la infección VIH-SIDA", suena como si ello fuera cierto. Los dibujos y esquemas que utilizan, son atractivos y hacen ver todo como si fuera real. Sin embargo, cuando uno investiga estos asuntos con cuidado, descubre que ninguna, pero absolutamente ninguna de las bases de la hipótesis VIH-SIDA, ha sido demostrada a nivel objetivo. No son más que simples suposiciones teóricas creadas por las mentes de los generadores de esa teoría. Es una verdadera tragicomedia.

"No debemos creer ciegamente en los llamados hombres de ciencia"

Los profesionales de la salud, los demás profesionales y el público, se acostumbraron a creer todo lo que nos dicen los llamados hombres de ciencia. En la actualidad, muchos investigadores ni siquiera revisan con el cuidado necesario, la metodología empleada en las investigaciones científicas; siendo precisamente a este nivel donde se vienen cometiendo los mayores errores. Se contentan con leer los resúmenes de las investigaciones publicadas; o quedan satisfechos con ver los reportes acerca de investigaciones, en los periódicos de la prensa regular. Nadie sospechó que investigadores de instituciones de prestigio internacional como el CDC y los institutos Nacionales de Salud de los Estados Unidos, cometerían los errores metodológicos cometidos y que se continúan cometiendo. Los comités científicos de las revistas de ciencia, tampoco están interesados en detectar hoy día los errores que se practican y es así como publican permanentemente verdaderos atropellos a la metodología científica.

Historia de un error

Muchos no saben por ejemplo, que la concepción del SIDA como enfermedad viral, nació el 24 de abril de 1984, cuando Robert Gallo, Director del Laboratorio de Virologia del Instituto Nacional de Cáncer y Margaret Heckler, Secretaría de Salud del Gobierno Norteamericano, anunciaron al mundo en una rueda de prensa en Washington, "el descubrimiento del virus que causa el SIDA"; sin que hubiese existido publicación científica previa, o presentación de tal "descubrimiento" en congreso o reunión científica alguna. Muchos investigadores se han acostumbrado a hacer lo que ellos creen es ciencia, en ruedas de prensa; y nadie protesta por ello. El no ser lo suficientemente críticos y creer todo lo que nos dicen, es lo que le permite a algunos investigadores, instituciones y publicaciones científicas, continuar haciendo lo que hacen, engañarnos como lo están haciendo y poner en peligro la salud de la comunidad, como ocurre actualmente con los programas de tratamiento y prevención del SIDA.

La peor epidemia que sufre el mundo contemporáneo, es una epidemia de crisis en el método científico. Ella es mucho más grave y extensa que la epidemia del SIDA. La creencia internacional de que el SIDA es una enfermedad infecciosa, es una de las consecuencias de la crisis del método científico. Y sobrevendrán más consecuencias, a no ser que corrijamos el rumbo y tomemos una vía pavimentada con una metodología investigativa auténticamente objetiva.

"La investigación del SIDA ha estado rodeada de un ambiente corrupto"

Como si lo anterior fuera poco, la investigación del SIDA ha estado rodeada de un ambiente corrupto. Muchos desconocen todavía, que el "descubrimiento" del llamado "virus del SIDA" estuvo rodeado de inmoralidad y mala conducta científica. Sobre este lamentable asunto que recorrió el mundo a través de los medios de comunicacion, se vieron obligadas a comentar inclusive "Science" y "Nature". La concepción infecciosa del SIDA, tuvo pues su origen en un acto delictuoso perpetuado en el laboratorio de virología del Instituto Nacional de Cáncer de los Estados Unidos.

El público debe enterarse de estos asuntos. El debe ser el fiscalizador del método científico y de los investigadores. Al fin y al cabo el objetivo fundamental de la ciencia, es encontrar las leyes de la naturaleza para ponerlas al servicio de los hombres.

"Lo prevaleciente en el conocimiento del SIDA es un engaño"

Que la causa del SIDA es el VIH, pareciera una verdad absoluta e incuestionable como lo manifiestan ustedes en su carta a la periodista de EL COLOMBIANO. Pero todo el conocimiento prevaleciente sobre el SIDA es un engaño. Ustedes, al igual que la inmensa mayoría de profesionales y personas de todo el mundo, no son responsables del error cometido. El problema fue haber creído lo que se nos dijo sin haber exigido las pruebas necesarias. La responsabilidad directa del error acerca de la etiología del SIDA, recae sobre uno pocos investigadores e instituciones del Gobierno Federal de los Estados Unidos.

Ahora bien, como infectólogos con participación activa en la problemática del SIDA, les toca comenzar a escudriñar los argumentos de mi grupo y los míos propios, para ver si realmente hay que cambiar el rumbo del SIDA 180 grados, como lo creo yo. Estoy seguro que la gran mayoría de ustedes, al conocer en detalle los argumentos en contra del SIDA como enfermedad infecciosa, los compartirán; pues son muchos y contundentes. No debe temerse o rechazarse la verdad por dura que ella parezca ser. Yo mismo no tendría ningún inconveniente en entender al SIDA como una enfermedad infecciosa, siempre y cuando se me muestren pruebas absolutamente objetivas. Claro que este debate traerá problemas y dolores de cabeza, pero todos serán transitorios. Al final el beneficio será para toda la especie humana. ¿Se imaginan acaso, los sufrimientos que tuvieron que soportar los médicos y otros profesionales de la salud de principios del siglo, cuando se descubrió que la pelagra, el escorbuto y el beriberi eran enfermedades nutricionales y no infecciosas, como se creyo por varias decadas?. Por muchos años la medicina segregó a los enfermos de pelagra, de escorbuto y de beriberi, como si estos estuvieran infectados y como si fueran contagiosos para otros. Nunca nos imaginamos que volveríamos a caer en un error similar. Claro que esta vez las consecuencias del error son mucho más graves.

"Estoy escribiendo un libro sobre mis investigaciones"

Durante los ultimos nueve años en Estados Unidos, he estado acumulando y organizando los hechos de la ciencia en favor del SIDA como una entidad degenerativa tóxico nutricional del sistema inmunológico. Hoy creo tener suficientes argumentos científicos para demostrar que el VIH no cumple ninguno de los requisitos de la epidemiología, de la biología, ni los del sentido común, para ser la causa del SIDA. Estos argumentos los estoy plasmando en un libro que edito en la actualidad y que será publicado por la FUNDACION ARTE Y CIENCIA de Medellín en el próximo año. La base fundamental para este libro, son cuatro trabajos que puse a consideración de la comunidad científica internacional, en el congreso Europeo de toxicología EUROTOX, realizado en Praga hace poco más de un año. Mis estudios fueron bien acogidos por la inmensa mayoría de asistentes a dicho congreso. Con esta carta les estoy incluyendo copia de los mismos, para ponerlos a consideración de ustedes y de las personas de las instituciones y asociaciones que representan.

He iniciado además, una serie de publicaciones en Colombia: la primera está publicada en el número de septiembre de la Revista Investigación y Educación en Enfermería, de la Universidad de Antioquia (Polémica Científica Internacional Acerca de la Causa del SIDA). Próximamente aparecerá una que fue aprobada por la revista IATREIA de la Facultad de Medicina de la Universidad de Antioquia (Papel de Estresantes Inmunológicos en Inmuno-deficiencia). Estoy haciendo los esfuerzos necesarios y posibles por mi parte, para enviar mas publicaciones a revistas colombianas. Comprenderán que no es fácil cumplir con todos mis deseos de publicación, pues sólo cuento en este país con el soporte moral de tres asociaciones de colombianos y con un buen número de compatriotas que creen en la seriedad y consistencia de lo que estoy haciendo. Mis publicaciones estarán siempre abiertas al escrutinio de la metodología científica empleada, con la seguridad de que en nuestro país no prevalecerá jamás la censura ideológica de que somos objeto los miembros de "Reappraising AIDS", principalmente en los Estados Unidos.

"Mi gira por Colombia fue para compartir mis puntos de vista"

Este año consideré justo y necesario compartir con el resto de colombianos mis puntos de vista sobre el SIDA. Fue así como durante los meses de octubre y noviembre últimos, dicté catorce conferencias sobre el tema en varias ciudades del país, coordinadas y promocionadas por las Universidades de Antioquia, Atlántico, Libre de Barranquilla, Cartagena y Valle, y por entidades como la Asociación Médica Sindical Colombiana (ASMEDAS), Centro de Estudios del Trabajo (CEDETRABAJO) y la FUNDACION ARTE Y CIENCIA de Medellín. El objetivo fundamental de estas conferencias es divulgar y estimular en Colombia el estudio y la discusión acerca de la etiología del SIDA, que viene teniendo lugar en la arena científica internacional desde 1987.

De la manera más cordial, me permito entonces invitarlos a ustedes, como personas expertas en enfermedades infecciosas, y por su intermedio a las demás personas envueltas en la problemática del SIDA en Colombia, tanto en instituciones investigativas, académicas, asistenciales como en las instituciones encargadas de la salud pública, para que se nombren comisiones de estudio de esta polémica acerca de la etiología del SIDA. Dichas comisiones deberán estudiar muy cuidadosamente la abundante literatura científica de las dos partes comprometidas en este debate, llegar a conclusiones y plantear recomendaciones a los entes encargados de la salud pública de los colombianos. No tengo ninguna duda, de que ésta es la más fascinante discusión científica de nuestros tiempos y que ella brindara muchos frutos para bien de la comunidad. Además, la alta calidad de los profesionales y del pueblo colombiano, nos confiere el derecho para que desde nuestra patria, ayudemos a corregir el rumbo del SIDA en el mundo.

"Las campañas oficiales no han disminuido las cifras del SIDA, sino que han promovido la promiscuidad"

Antes de mis conferencias en Colombia, era posible que no se supiera acerca de esta situación. Pero ahora, incluso al prescribir cualquier antiretroviral a un enfermo con SIDA o a una persona con pruebas positivas para el VIH, debe recordarse que hay investigadores serios y responsables entre los que me cuento yo, que creemos que eso no sólo no mejora, sino que puede empeorar o inclusive generar el SIDA. De igual manera los programas y campañas actuales de prevención del SIDA, basados fundamentalmente en el mal denominado "sexo seguro", con distribución indiscriminada y generalizada de condones, no sólo no han logrado disminuir las cifras del SIDA, sino que han promovido la promiscuidad, estilo de vida tóxico que ayuda a degenerar el sistema inmunológico y agenerar el SIDA. Igualmente, las campañas estadinenses de regalar geringas "limpias" ("sin VIH") a los drogadictos, además de ayudar a diseminar el SIDA, estimulan la drogadicción y por ende el tráfico de drogas. Todas las drogas sicoactivas que se introducen al cuerpo humano, son inmunotóxicos potentes.

"Sugiero crear grupos de estudio a todo nivel"

A los grupos que se nombren para estudiar este debate sobre la causa del SIDA, les sugiero ponerse en comunicación con las personas de la Asociación Colombiana para el Replanteamiento Científico de la Etiología del SIDA, TOXISIDA, quienes podrán colaborar en la consecusión de libros y documentos.

Los mejores argumentos científicos en contra del SIDA como enfermedad infecciosa y a favor de que este sea un sindrome tóxico nutricional, los pueden encontrar en las siguientes referencias que se encuentran todas en la Biblioteca Central de la Universidad de Antioquia (yo personalmente llevé y doné los libros editados por el grupo este año, en mi reciente visita a Colombia):

ALFONSO HS. El Gran Fiasco: El SIDA no es Causado por el VIH. Prestigio Editorial Colombiana. Distribucion Universidad Metropolitana. Barranquilla, 1996: 177.

DUESBERG PH. Retroviruses as Carcinogens and Pathogens: Expectations and Reality. Cancer Research 47:1199 1220, 1987.

DUESBERG PH. AIDS Epidemiology: Inconsistencies with Human Immunodeficiency Virus and with Infectious Disease. Proc Natl Acad Sci USA 88:1575 1579, 1991.

DUESBERG PH. AIDS Acquired by Drug Consumption and other Noncontagious Risk Factors. Pharmacology and Therapeutics 55:201 277, 1992.

DUESBERG PH. AIDS: Virus or Drug Induced ?. Dordrecht: Kluwer Academic Publishers, 1996: 358.

DUESBERG PH. Infectious AIDS; Have we Been Misled ?. Berkeley, CA: North Atlantic Books, 1996: 582.

DUESBERG PH. Inventing the AIDS Virus. Forword by Nobel Laureate Kary Mullis. Washington DC: Regnery Publishing, Inc. 1996: 722.

GIRALDO RA. AIDS and Stressors I: Worldwide Rise of Immunological Stressors. Presentado en EUROTOX, Praga, agosto de 1995. Se adjunta copia.

GIRALDO RA. AIDS and Stressors II: A Proposal for the Pathogenesis of AIDS. Presentado en EUROTOX, Praga, agosto de 1995. Se adjunta copia.

GIRALDO RA. AIDS and Stressors III: A Proposal for the Natural History of AIDS. Presentado en EUROTOX, Praga, agosto de 1995. Se adjunta copia.

GIRALDO RA. AIDS and Stressors IV: The Real Meaning of HIV. Presentado en EUROTOX, Praga, agosto de 1995. Se adjunta copia.

GIRALDO RA. Polémica Científica Internacional Acerca de la Causa del SIDA. Investigación y Educación en Enfermería. Universidad de Antioquia. 14:55 74, 1996.

GIRALDO RA. Papel de Estresantes Inmunológicos en Inmunodeficiencia. IATREIA. Universidad de Antioquia. Aprobado para publicación durante 1997.

HODKINSON N. AIDS: The Failure of Contemporary Science. How a Virus that Never was Deceived the World. London: Fourth Estate, 1996: 420.

En el documento entregado durante mis conferencias en Colombia, así como en mis artículos, encontrarán un listado más completo de referencias, para facilitar la profundización en el estudio y discusión de la polémica acerca de la etiología del SIDA.

"Será un honor para mi poder discutir personalmente con ustedes"

Todos los que nos atrevemos a participar de esta discusion, lo hacemos a sabiendas de algunos sufrimientos transitorios, pero nos queda la inmensa satisfación de los beneficios que favorecerán a tantas personas que sufren hoy de SIDA, que están a riesgo de desarrollarlo o que padecen las consecuencias del error cometido acerca de su causa. Es pues obligación de todos los implicados directa o indirectamente en la problemática del SIDA, favorecer y estimular este debate.

Además, sería un honor para mi poder discutir personalmente con ustedes mis puntos de vista sobre el SIDA, en el momento en que lo consideren oportuno. Mis puntos de vista son el resultado de treinta años de experiencia clínica, académica e investigativa en enfermedades infecciosas.

Muy cordialmente,

Roberto A. Giraldo Molina, M.D.

 

Roberto A. Giraldo
www.RobertoGiraldo.com

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